Video TVE Teruel Punto Photo 2017

Hace 10 años y un poquito más, entorno a unas cervezas Ángel J. Torres, Diego Hernández y el que suscribe, nos quejábamos de que para ver exposiciones de calidad o ir a cursos de gente puntera, teníamos que desplazarnos a Madrid, Valencia, Barcelona…
Impulsados por el amor a la Fotografía, y ayudados por una segunda ronda de cañas, decidimos dar un paso adelante y dejar de refugiarnos en la queja.
Era una locura.

¿Por qué no?

Acabábamos de fundar con otros compañeros la Sociedad Fotográfica Turolense, y sumábamos más y más socios, en una proporción que despertaría las envidias de esas grandes ciudades de las que hablábamos. Teníamos hambre de foto, y comenzamos a mover fichas en el tablero. Hablamos con el resto de la directiva de la SFT y también les pareció un gran idea. Una locura, pero una genial locura.
Ángel empezó a recabar apoyos en las instituciones y yo me movía buscando exposiciones y lugares donde ponerlas, mientras Diego mediaba poniendo un poco de cordura desde su vetusta torre.

Y todo comenzó a surgir.

Hace 10 años sólo había 2 salas de exposiciones en Teruel, el Museo y la Escuela de Artes y Oficios, y ésta última cerraba en verano.

Hace 10 años Teruel se quedaba muerto después de la Vaquilla y hasta Septiembre nada se hacía ni se podía ver en la ciudad.

Hace 10 años los locos de la Fotografía sacaron de la nada 21 exposiciones, y 4 cursos para llenar ese vacío.

Y la ciudad respondió.

Instituciones, bares, locales y escaparates nos abrieron sus puertas de par en par y lo real superó a lo soñado. Y nosotros habilitamos para el festival los lugares más insospechados como salas de exposiciones: Aljibes medievales, torres mudéjares, claustros de iglesias, escaparates de comercios…

Nos emocionó ese apoyo, y la Sociedad Fotográfica respondió con la pasión y el miedo de una principiante. Horas sin dormir, montajes a altas horas de la madrugada, viajes inesperados y teléfono, teléfono y más teléfono…

El éxito llegó, y las ganas de una continuidad se hicieron patentes en esa chuletada, como única remuneración por nuestro trabajo, que compartimos en Septiembre después de desmontar las exposiciones y devolver a la ciudad su estado original.

Aquí seguimos, hemos pasado por toda suerte de situaciones y estrecheces, con apoyos que iban y venían, y agradecidos siempre por quienes nos han apoyado en cuanto han podido.

En 10 años han cambiado algunas cosas, y otras se repiten año tras año.

A veces nos podía un poco el desaliento, no entendíamos como un evento cultural de tanto calado, único en la región, no recibiera más apoyo por parte de algunos estamentos, pero siempre había alguien que con una sonrisa en la boca (y un par de tacos) subía el ánimo de nuevo y nos lanzábamos otra vez a la piscina.

Para determinadas personas sólo importaban los números y olvidaban las proporciones. Les hemos demostrado como con cultura se puede generar riqueza, económica y espiritual. Hemos traído calidad humana y artística y hemos callado muchas bocas, sin tener que decir una palabra.

Nos volcamos en la ciudad y la ciudad nos lo devolvió con creces.
Conseguimos realizar la foto más deseada para cualquier turolense junto al Torico, y nos enorgullece comprobar como además, ha servido en años sucesivos para recaudar fondos a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Hemos hecho exposiciones en plena calle, efímeras como la luz del día. Y miles de turolenses y turistas han disfrutado de un arte inesperado, encontrado.

Hemos convertido Teruel en un gran escenario de literatura o en un plató de cine. Hemos jugado con la perspectiva “agujereando” la Plaza del Torico para fotografiarnos al borde del precipicio, o la hemos convertido, a las 6 de la mañana en una maquineta de bolas o “pinball”.

Hemos cumplido nuestro objetivo, que no era otra cosa que sacar la Fotografía a la calle y mostrar belleza y compromiso. Hemos traído a los mejores y dado visibilidad a los más neófitos.

Este año estamos de celebración, este libro es una buena muestra de ello y queremos agradecerlo.

Más de 130 exposiciones y 30 cursos de fotógrafos de 28 nacionalidades han dado un vuelco a la vida cultural, política y económica de la ciudad.

Gracias al Ayuntamiento de Teruel, que somos todos nosotros, por darnos su apoyo desde el minuto uno y permanecer constantes independientemente del color político de concejales y equipos de gobierno.

Gracias al Gobierno de Aragón, que también somos todos nosotros, por volver a apoyar el Festival y hacer posible este libro.

Gracias a todas las empresas y particulares, que han aportado su granito de arena para que este Festival siguiera su rumbo en momentos difíciles.

Gracias a los fotógrafos y ponentes que han expuesto y colaborado, enseñándonos su forma de ver el arte y regalándonos su visión particular de la vida.

Gracias a los medios de comunicación, por el respeto, cariño y profesionalidad con el que siempre nos han tratado.

Gracias a los miles de visitantes que han acudido a las exposiciones y actividades programadas, y que han dado vida al Festival y a la ciudad.

Y gracias a la Sociedad Fotográfica Turolense, a sus socios y familias, sin cuya dedicación, profesionalidad y pasión habría sido imposible realizar esta maravillosa locura. En especial a Angel Mallén y Elena Utrilla que se pusieron al frente cuando hubo que empujar para dar continuidad al Festival.

Gracias a todos los que habéis formado parte de la familia del Teruel Punto Photo, a los que estuvisteis y estaréis, y sobre todo a aquellos que ya no están, en especial nuestro querido Ángel.

MUCHAS GRACIAS

Leo Tena
Director Festival Internacional de Fotografía Teruel Punto Photo