Empieza de nuevo.
Después de 2 años en dique seco retomo mi proyecto de La Vaquilla.
Días de juerga, desmanes y deshinibición… ¡¡CLIC!!
Nos vemos en las calles.
Vendedora de globos
Hoy es un día de encuentros y casualidades.
Esta mañana por fin he comenzado a correr.
Es difícil después de tanto tiempo.
Gestos habituales se vuelven complicados.
Después de ducharme he mirado mi Instagram y he visto un «Me gusta» de Ayumi, la encantadora hija de Koichi Okuwaki. He entrado en su perfil y ahí estaba esta foto:
IG Ayumi Okuwaki
Fue el quince de Octubre del año pasado, cuando acompañé a la familia Okuwaki a hacer unas fotos para un proyecto fotográfico de Koichi.
Metros antes de romperme, segundos antes de parar de correr.
He aprendido que a veces es más peligroso...
Los violinistas. Golondrinas
Cuando alguien me pregunta porqué me gusta tanto la Fotografía, porqué puedo pegarme horas y horas vagando por las calles sin hablar con nadie, sólo mirando y mirando, muchas veces no sé qué contestar, hay que vivirlo.
No sólo hay que ver, también hay que mirar.
Captar el momento, la magia del instante.
Al compás.
El 15 de octubre del año pasado me rompí el peroné acompañando al gran fotógrafo japonés Koichi Okuwaki y su encantadora familia a lo que llamamos el pequeño «Far West» turolense.
Fue un resbalón, ni siquiera una caída, un mal gesto que pensé sería una tontería, un esguince, y sin embargo desembocó en una fea rotura de peroné.
En urgencias me atendieron fantásticamente, y estuve yendo a revisiones hasta el 18 de Noviembre, fecha de esta imagen que figura más abajo. Por la incompetencia y, lo que es más grave, dejadez de un médico del hospital, casi me juego la pierna, aquí os dejo la...